desde mi orilla

pasan los días y la rueda continúa
pasa el aire y en mi deja una leve caricia
pasa algún tiempo y tu huella en mi perdura
pese al paso de él, del tiempo,
mi pulso vive su latido
mi espacio se reduce en Guatemala ampliándose el ser
mi visión se proyecta
mis sentidos no siempre se agudizan
mis ventanas son recuerdos
mis "mis" no lo son
y si miro esos largos caminos, de los que supo hablar algún poeta,
el río sigue su cauce en mi con su bello cantar de agua...
el amor prófugo, en algún lugar...
